En ese partido Brasil se encontró pronto con un marcador en contra ante el equipo anfitrión. Solo sería un espejismo porque aquella mágica noche Brasil consiguió, por un contundente 5:2, lo que llevaba años buscando: su primer Campeonato Mundial. Sin duda alguna la gran figura del partido fue Pelé ya que marcó 2 goles en aquella final y fue el máximo artillero de su selección con 6 goles. En aquel entonces Pelé marcó en cuartos de final en la victoria 1:0 contra Gales, luego consiguió tres de los cinco goles con los que su selección se impuso a Francia 5:2 en las semifinales y anotó dos más en la final que se jugó el 29 de junio de 1958 en el Estadio Råsunda de Estocolmo.






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